Capítulo 47 — El peso de las cicatricesIgor, aún confundido tras la noche de pasión que había pasado con Vera, esa mañana se muestra distante, con la mirada perdida en algún punto fijo de la pared. Vera, quien duerme plácidamente a su lado, transmitiendo su calor, ignora la guerra interna que Igor libra dentro de él. De vez en cuando este la observa con una mezcla de miedo y ternura, tratandode ponerle orden a su cabeza. Sin embargo, cuando Vera despierta después de un rato y lo observa por un momento sin decir nada, se da cuenta de la distancia que hay entre los dos. El hombre a su lado estaba levantando sus muros una vez más, pero ella no estaba dispuesta a permitirlo.— Ni se te ocurra, Igor — dijo Vera sentándose en la cama cubriendo su desnudes con las sábanas y viendolo a los ojos — No te atrevas a levantar un muro entre nosotros otra vez. Anoche me dejaste entrar en tu vida y no puedes simplemente pretender que nada pasó o volver a ser él mismo.Igor frunce el ceño, incómodo p
Leer más