Narrado por HarryNada me sale bien. Hoy, precisamente hoy, el día en que Evangeline me daría una respuesta, mi madre enfermó.La llamada del médico fue urgente. Tras examinarla, el diagnóstico fue claro: presión arterial elevada, provocada, sin duda, por la angustia de llevar una semana sin noticias de Charlotte. Mi hermana menor siempre ha sido su punto débil.Ahora yacía en su lecho, pálida contra las almohadas de encaje, mientras yo me sentaba a su lado, acariciando su pelo plateado con una ternura que pocos me habrían creído capaz.—Cariño —murmuró, abriendo los ojos—, se te va a hacer tarde para el baile.—No iré. Hoy me quedo contigo. No puedes estar sola.—Harry, debes ir. Si te quedas, me sentiré peor, culpable por impedírtelo.—Mamá, no insista. Mi decisión está tomada.Sus dedos, frágiles, se cerraron sobre mi mano. —Solo quiero… que Evangeline te dé una respuesta.Un escalofrío de suspicacia me recorrió. —¿Y cómo sabe usted eso?Ella desvió la mirada hacia el dosel de la c
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