Pasé el resto del día ajustando el presupuesto con una sonrisa. No una sonrisa bonita, era una maliciosa llena de satisfacción. No podía tocar a Kassidy, no iba a pelear con ella. No de frente al menos. Sabía que en el momento que lo hiciera, ella empezaría a llorar y luego me culparía de todo, yo sería la malvada, pero había algo que ella no podía tocar, no podía meterse y eso era el presupuesto de la casa. No era de una forma obvia porque los gastos iban a reducirse de forma general y había una justificación, había que estabilidad la economía de la casa y de la manada, pero le afectaría directamente a ella. .Tomé una pluma y taché el pedido de flores importadas, nunca más se volverían a comprar flores, luego taché los jabones extranjeros, nada de sushi, ni comidas raras, ni tampoco lavado de sábanas más de una vez a la semana o ropa una vez al día, reducción de limpieza a solo la necesaria, todo justificado, “gasto innecesario, presupuesto reducido, suspensión de pedidos extranj
Leer más