Shyla....
Ian tensó la mandíbula y me miró, sus ojos me pedían que me quedará, pero no podía desobedecer al Alfa.
—Lo siento —murmuré antes de caminar rápido al auto.
Me acomodé dentro, pude ver a Ian por el vidrio de atrás del auto mientras el Alfa encendía el auto y empezaba a conducir, no pude evitar mirarlo hasta que la silueta de Ian desapareció de mi vista.
El silencio dentro del auto fue incómodo al principio. El Alfa conducía con ambas manos sobre el volante, serio, perdido en sus pen