Lyn…
El dolor en mi brazo había desaparecido casi por completo hacía unos días, aunque todavía sentía una presión incómoda cuando hacía demasiado esfuerzo o dormía sobre el lado equivocado. Aun así, después de semanas encerrada entre reposo, medicamentos y el cuidado extremo de mi madre, volver a la casa de la manada se sintió bien.
Aunque al principio estaba insegura de hacerlo y hasta pensé en huir de la manada y pedir asilo en otra manada o incluso con los humanos o tal vez los brujos, pero