El cambio no fue inmediato, ni violento, ni siquiera visible en un primer momento, pero se infiltró en todo como una humedad imposible de contener, una presencia que no necesitaba forma para imponerse, y mientras permanecíamos ahí, sin movernos, con la sensación incómoda de estar siendo desplazados sin haber dado un solo paso, entendí que lo que habíamos percibido antes no era más que una antesala, una advertencia mal interpretada, porque esto… esto tenía peso, intención, dirección, y no respondía a nada que pudiéramos rastrear dentro del sistema que creíamos conocer.Jake no se movía, pero ya no estaba quieto; había una tensión distinta en su postura, algo contenido, como si su cuerpo estuviera resistiendo una fuerza que no venía de fuera, sino de un punto indefinido en el espacio entre nosotros, y cuando finalmente habló, su voz no rompió el silencio, lo atravesó con una precisión inquietante.—Está cambiando más rápido ahora.No pregunté cómo lo sabía, porque yo también lo sentía,
Leer más