Mauricio me tomó por el cuello y me besó con tanta profundidad que sentí que una enorme distancia se había cerrado entre nosotros.Lo hizo por impulso, por instinto, o simplemente porque quería que me quedara callada, pero yo correspondí a ese beso con tantas ganas mientras me colgaba de sus hombros y él me abrazaba con fuerza desde atrás, apretando con fuerza su cadera contra la mía.Cuando nos apartamos, lo miré a esos ojos preciosos azules como el océano, a los labios rosados y húmedos por mi beso.Quizás en ese momento quise decirle que estaba embarazada. Había esperado tanto por poder estar ahí, por poder decírselo, ahora que lo tenía frente a mí no estaba segura.Porque debía ayudar a Michael, debía darle el beneficio de la duda. Al menos debía intentar salvarle la vida, porque él me había ayudado sin importar si lo había hecho simplemente porque quería ganar puntos con Mauricio; de todas formas lo había hecho, me había ayudado y me había salvado en varias ocasiones, y era mi mo
Leer más