EZEQUIELMiré el reloj por quinta vez en menos de diez minutos.Damian no llegaba.Había hablado con él por teléfono, le había dicho que necesitaba verlo, que era urgente, que tenía que venir con Isabella. No le di explicaciones porque no podía dárselas por teléfono, no algo así, no una verdad capaz de incendiarlo todo antes incluso de ser pronunciada.Serví whisky en un vaso y lo dejé intacto sobre la mesa. No quería beber, necesitaba pensar con claridad.El matrimonio con Isabella era lo único que mantenía a Damian dentro de los términos del testamento. Sin ese matrimonio, Villalobos Corporation se perdería. Y si Damian perdía la empresa, yo también lo perdía todo: la casa, el apellido, la comodidad, el lugar que todavía ocupaba aunque fuera a la sombra de mi propio hijo.Por eso necesitaba que el matrimonio sobreviviera y no iba a sobrevivir así, con Damian creyendo que estaba enamorado de su hermana.Me pasé una mano por el rostro y apreté los ojos. La verdadhabía empezado a pesa
Ler mais