EZEQUIEL
La casa había empezado a parecerme demasiado silenciosa últimamente.
El cam había ocurrido justo después de la fiesta de cumpleaños de Isabella.
Estaba recostado sobre la estera del jardín, en el lugar donde meses atrás quedaba la piscina. Ahora aquel espacio era apenas una extensión de madera húmeda, rodeada por jardines perfectamente cuidados y luces cálidas que hacían parecer la casa más viva de lo que realmente era.
Tenía un vaso de whisky en la mano y la mirada perdida en la oscur