Salió un poco más de humo y las luces comenzaron a moverse al ritmo de la música. Apenas sonaron los primeros acordes, los cinco hombres iniciaron la coreografía caminando directamente hacia sus respectivas parejas con una seguridad que hizo estallar el salón en gritos y aplausos. Las invitadas reían emocionadas mientras los reflectores seguían cada uno de sus movimientos. Nadie esperaba que aquellos cinco empresarios, siempre tan serios y elegantes, fueran capaces de coordinar un espectáculo semejante.Fabiano fue el primero en llegar frente a Victoria. Con una sonrisa traviesa se quitó lentamente la chaqueta y, girándola sobre uno de sus dedos, terminó lanzándola sobre el rostro de su esposa, provocando un nuevo coro de gritos y carcajadas. Casi al mismo tiempo, Marcus hizo lo mismo con Katrina, Noah desde una de las mesas negó con la cabeza entre risas al ver la escena, mientras Gustavo, Gerald e Ismael repetían el movimiento con Rossy, Gracia y Gisella.Olivia reia feliz.—¿Por qu
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