El periódico llegó en papel ese martes por la mañana.Laura ya no compraba el periódico en papel. Álvaro sí, desde siempre, con la constancia de quien tiene un hábito que no necesita justificar porque ningún hábito que lleva veinte años necesita justificación. Lo recogía del buzón antes del café, lo desdoblaba sobre la mesa de la cocina y lo leía en el orden en que venía: portada primero, política nacional después, economía, cultura al final.Esa mañana llegó al desayuno con el periódico bajo el brazo y lo puso sobre la mesa sin decir nada.La portada era suficientemente elocuente.Una fotografía de Rodrigo Blasco, tomada en una rueda de prensa de hace dos años cuando todavía creía que la Directiva podía ser frenada, con el pie de foto que en ese momento había dicho algo sobre la familia y los valores y que ahora el contexto de lo que había encima hacía sonar diferente.Encima: el titular.Y una palabra al lado del nombre: DIMISIÓN.Laura leyó el artículo.La investigación la había pu
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