Daysi me exigió que Vincent firmase el contrato de matrimonio. -Eres bien tonta, Jacky, ese hombre busca tu fortuna, vivir a costillas de tu fama, sabe que contigo será por siempre famoso-, estaba ella desilusionada conmigo, incluso me dijo que yo la había defraudada. -Pensé que después de tantas cosas que has pasado en la vida, serías más responsable en tus actos, pero veo que me equivoqué, sigues siendo la misma jovencita ingenua de siempre, Jacky-, me dijo desilusionada. Vincent firmó el compromiso sin poner objeción alguna, por el contrario, me dijo que era una prueba fehaciente que a él no le importaba mi fortuna, mis clínicas, mis hoteles, mi equipo de fútbol que para entonces ya había ganado el torneo intercontinental de clubes y era más poderoso del mundo entero. -No quiero nada tuyo, Jacky, tan solo tu amor-, me subrayó muy acaramelado a mi boca, besándola con pasión y vehemencia. -Tampoco quiero tu dinero, Howard-, le subrayé. -Lo tuyo es tuyo y lo mío es mío-, volv
Ler mais