—Vale, bien, ¿qué tal en la noche?— Esta vez quien habló fue Zoe, todavía viéndome con la misma expresión.Quería decir que no y mantener la misma actitud tediosa porque realmente estaba molesta. Claro que la entendía, esta cuestión de algún modo nos había distanciado y ella debía estar curiosa tratando de entender el porqué. A mí también me inquietaba, pero no había manera de hablar con ella de esto. Al menos no ahora.—En la noche me parece bien, pero tendrá que ser en mi casa.—suspiré.—Mi madre esta mañana se quejó conmigo por no llevarlos a casa.—Es un trato entonces.Aceptó Eiden, y sin esperar más, salió del aula.Lo observé alejándose por el pasillo, despreocupado, con pasos orgullosos, como un general que conquistaba cada territorio que pisaba. Acababa de darme una salida, no entendía el porqué, pero estaba agradecida. Gracias a él no había quedado como ridícula frente a Ryan, o si no, podía haber dicho cosas que ahora mismo estuviera lamentando.—Me parece genial. —La voz de
Leer más