La pluma tenía tinta azul.La misma tinta azul de la carta de Remedios, que era el color que Isadora había elegido desde adolescente sin saber por qué, y que ahora sabía que había heredado de alguien sin que nadie se lo enseñara.La primera línea tardó media hora.No porque no supiera qué decir. Sino porque era la primera vez que escribía algo que no era para un tribunal, no era para un acuerdo, no era para que alguien con autoridad lo validara.Era para Lucía y Ernesto.Para cuando necesitaran saber de dónde venían.Escribió durante dos horas.Sola en el despacho del piso de arriba, con la puerta entornada, con el ruido de la casa en el fondo: Dante en la cocina, Lucía correteando por algún pasillo, Ernesto con sus balbuceos que cada semana tenían más forma de palabras aunque todavía no llegaran a serlo.Escribió sobre Valentina.Sin las versiones de archivo. Sin la Valentina espía, sin la Valentina agente, sin la Valentina expediente.La Valentina que había abierto una cuenta el año
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