Capítulo 21Dorian.El rugido de mi lobo se apagó, dejando un silencio ensordecedor. La noticia del cuerpo encontrado en el arroyo se incrustó en mi pecho como un puñal oxidado.—¡Caín! —grité, mi voz aún rota por la transformación y la rabia contenida. Me giré hacia mi segundo al mando—. ¡Que traigan el cuerpo AHORA!No podía quedarme quieto, no podía simplemente sentarme y esperar. Si ese cuerpo decapitado era de ella, debía que verlo, tenía que comprobarlo, no sé si por dolor o por la necesidad brutal de confrontar mi propia monstruosidad. Tomé mi gabardina del perchero, dirigiéndome a la puerta principal con una urgencia asesina. La tela oscura era lo único que me protegía del frío que me corroía por dentro.—¡Dorian! ¡Detente! —la voz de Kendra me paralizó, me resultó insoportablemente molesta. Era suave, melosa, fuera de lugar en medio de mi desesperación.Me giré hacia ella, mi mirada tan fría debió congelarla.La vi avanzar, su rostro perfectamente maquillado, pero su expresi
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