Capítulo 25.
Capítulo 25
Dorian.
El invierno había cubierto las montañas de blanco. Y yo... llevaba dos meses rastreando huellas inexistentes.
—Alfa, el reporte de las fronteras del sur —dijo Caín, entrando a mi oficina—. No hay rastros, ni rumores de una mujer con su descripción. El paso de los Lobos Solitarios está bloqueado por el hielo. Nadie entra ni sale de allí desde hace semanas.
—Ella está ahí —susurré, apretando los puños—. Puedo sentirlo.
Morvak, ni siquiera se molestó en gruñir. Estaba sumido en