Damián levantó el rostro de Emma al tomarla con suavidad por la mandíbula, obligándola a mirarlo bajo el agua que seguía cayendo sobre ambos.Emma lo miró con el ceño ligeramente fruncido, la boca entreabierta y la respiración irregular.Se quedaron así unos segundos, mirándose sin decir nada, como si cada cosa que no se atrevían a nombrar encontrara una forma de existir en el silencio.Había pasado demasiado entre ellos.Demasiado dolor, demasiada culpa, demasiadas noches perdidas.Y, aun así, allí estaban.Bajo el agua.Respirando el mismo aire.Mirándose como si el tiempo hubiese decidido, por una vez, darles una tregua.Emma pasó las manos por el cuello de Damián y se aferró a él con una necesidad que no quiso disfrazar. No después de sentir que la vida llevaba semanas empujándola al borde y que, aun así, Damián seguía allí, mirándola como si todavía quisiera encontrarla entre todos los pedazos rotos.Él abrió apenas la boca, como si aquel gesto hubiese tocado una parte demasiado
Leer más