El gran salón de Stonveil brillaba bajo la luz de cientos de lámparas suspendidas, bañando a la multitud con destellos dorados. La música de cuerdas llenaba el ambiente con una melodía alegre y elegante, mientras los invitados se desplazaban por el salón entre risas, brindis y conversaciones superficiales.Aquel no era un baile cualquiera. Se trataba de un evento pensado para recaudar fondos y, sobre todo, para fortalecer alianzas. Cada movimiento y conexión tenía un peso político implícito.Bastian, por su parte, hubiera preferido estar en cualquier otro lugar. Sonreía con soltura, aceptaba cumplidos, hacía bromas superficiales y respondía comentarios triviales con el carisma que tanto lo caracterizaba, aunque por dentro, nada de eso podría importarle menos. A su lado, Darian estaba en la misma situación, aunque con el gesto serio que suele tener. Ambos sabí
Leer más