Mundo ficciónIniciar sesiónAvelyne tragó saliva. El pulso le golpeaba en los oídos mientras retiraba con cuidado la sábana. La intimidad del momento la hizo vacilar apenas un instante, pero no retrocedió. Extendió la mano con cuidado, y al sentir el calor firme bajo sus dedos, un escalofrío le recorrió la espalda.
Su mano apenas lograba abarcarlo, y esa diferencia la hizo tragar saliva. Acarició con lentitud, explorando con curiosidad y cuidado, siguiendo el ritmo de su respiración.
Bastian la miraba, con la lujuria tiñendo sus ojos de un tono rojizo, su mirada, como la de un lobo, revelaba constantemente su hambre por ella.
Avelyne dejó que sus dedos siguieran moviéndose, hipnotizada por la respuesta que provocaba. La curiosidad se mezcló con un impulso atrevido; se inclinó un poco más, rozando con los labios de forma lenta y provocadora.
El jadeo que escap&oac







