Mundo ficciónIniciar sesiónAvelyne parpadeó, completamente desconcertada, mientras las burbujas le goteaban por la mejilla y se le pegaban al cabello.
—¡Bastian!
—Lo siento, fue un accidente —dijo con inocencia, aunque la sonrisa que intentaba contener lo traicionaba.
—¡Sí, claro! —replicó sarcástica, intentando limpiarse el cabello—. Lo hiciste a propósito.
Él dio un paso hacia ella, continuando su acto de inocencia.
—Déjame ayudarte. Tienes espuma aquí... —dijo, acercando una mano a su cabeza.
Por un instante, Avelyne pensó que en verdad iba a ayudarla a limpiarse, hasta que, con total descaro, le restregó otro puñado de espuma directamente en la cara.
—¡Bastian! —volvió a gritar entre risas y enojo.
—Así estás muchos mejor.
Eso fue todo.
Avelyne hundió







