Mundo ficciónIniciar sesiónLa siguiente partida, fue el turno de perder de Bastian. Ella lanzó su carta con una sonrisa triunfal.
—¡Gané!
—Parece que la suerte te favorece más cuando te emborrachas.
—No digas tonterías —ella se cruzó de brazos con una sonrisa traviesa, sintiéndose particularmente audaz—. Ya que tanto te gusta cumplir retos... quítate la camisa.
Él levantó las cejas sorprendido.







