Mundo ficciónIniciar sesiónBastian bebió un trago largo, sin molestarse en saborearlo. El vino descendió por su garganta como si fuera agua, sin provocar el menor alivio. Había perdido la cuenta de cuántas veces su mirada había regresado hacia el mismo punto del salón, como si algo invisible la arrastrara siempre en esa dirección.
Avelyne seguía ahí, riendo con soltura con el mismo rubio de hace rato.
Sintió un nudo apretarle el pecho.<







