Mundo ficciónIniciar sesión—Idiota —se maldijo en voz baja por haber bajado la guardia.
El pasillo parecía inclinarse levemente, como si el mundo hubiera decidido ponerlo a prueba justo esta noche. Se pasó una mano por el rostro, intentando despejarse, pero era inútil. El calor seguía ahí, recorriéndole la piel como una llama lenta. Siguió avanzando, un paso a la vez, sintiendo como si caminara sobre algodón por lo inestable que sentía el suelo.
Entonces sintió una mano suave sujetándolo del brazo antes de que perdiera el equilibrio.
—Lord Corven... —le llegó una voz femenina amortiguada, como si atravesara una capa espesa de aire.
Bastian se tensó de inmediato, el instinto de alerta disparándose incluso en ese estado vulnerable. Giro la cabeza con brusquedad, preparado para apartarse, pero se detuvo. Sentía que conocía esa voz pero no podía







