Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido de los cascos resonaba suave sobre el empedrado mientras Bastian cruzaba el arco principal de la mansión. Su caballo bufó apenas sintió el cambio de terreno, y él, sin prisa alguna, desmontó con la elegancia que le era tan natural. Le dio unas palmaditas tranquilizadoras en el cuello antes de soltar las riendas y encaminarse a las caballerizas.
Mientras ajustaba las riendas y se disponía a dejar el animal en el establo, alguien llamó su atención.
A través de una de las







