Fiorella despertó, su espalda dolía, el peso de su abdomen hacía que todo fuera más complejo, su mirada se espantó al observar que Donato estaba sentado frente a ella. No lograba comprender a que se debía su presencia, y más que con cada acción le dejaba claro que la detestaba.«Se ve agotado, últimamente permanece ocupado, ni siquiera tiene tiempo de discutir conmigo como lo hacía de costumbre», Fiorella se levantó y se acercó de manera cuidadosa.Aunque la detestara e hiciera hasta lo imposible para que se alejara, ella lo amaba con todas sus fuerzas, no había otra cosa en el mundo que la hiciera sentir feliz como estar al lado de Donato. Acercó su rostro levemente al suyo queriendo disfrutar de sus labios, pero se detuvo repentinamente, el rostro de Fiorella cambió, sin tener la necesidad de olfatear con profundidad el perfume de mujer impregnaba su nariz.Donato abrió los ojos, lo primero que vio fue a su esposa, quien se encontraba con los labios apretados y una mirada aguda fi
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