—¿Hay acaso algo más doloroso que sufrir por amor? Probablemente sí. Hay una infinidad de cosas más importantes que una tonta ruptura o un corazón roto y, teniendo eso en mente, Liam seguía sin comprender cómo, después de tantos años, la mujer enfrente suyo seguía siendo capaz de sacudir su interior.Sin poder evitarlo, anticipaba la pequeña reunión con una ingenua emoción e interés por ver a quien en algún momento consideró como el amor de su vida. Fue breve y no demoró mucho en deshacer la idea, pero la marca había quedado ahí. Los rastros de una relación intensa, pero tortuosa. Liam no buscaba volver, la idea había sido desechada hace ya mucho. Porque el amor no duele, no te hiere ni hace sufrir, eso lo había aprendido y trataba de aplicarlo en su día a día.Amar a Amanda siempre había sido una lucha, no porque discutieran y se gritaran hasta el cansancio, sino porque querían cosas distintas, sus personalidades eran completamente opuestas y ahora que estaban frente a frente, aquell
Leer más