El éxtasis que produjo la mezcla de sus perfumes debido al espacio dentro del ascensor fue como entrar en el cielo. A pesar de ello, sus espaldas estaban rectas y la tensión solo seguía creciendo. Bianca abrió la boca para hablar.
—¿Cómo está su esposo, señora Parker? —Las palabras salieron con suavidad y una genuina preocupación, entonces Bianca cerró la boca de golpe, sabiendo que de todos los escenarios posibles, se había encontrado con el peor. Un escenario donde todo había sido malinterpre