Capítulo 43

Sin ningún tipo de remordimiento, Bianca empujó el cuerpo de su esposo, haciéndole caer de golpe al suelo. El piso de la habitación retumbó y Bianca solo estaba preocupada por la baba en su camiseta.

—¡¿QUÉ ESTÁ MAL CONTIGO?!

Era como si un feo ogro le hubiera secuestrado. El cabello del castaño estaba desparramado, su rostro inflamado y sus ojos echaban fuego.

Bianca comenzó a reír.

—¡En serio estás obsesionado conmigo! Mira que abrazarme mientras dormimos. Eh, espera, oye ¡A-ah! Eso duele ¡Oscar!

Era como haber retrocedido quince años. El joven Durán abusaba de su fuerza para aplicar llaves de lucha en la delicada Bianca.

—Discúlpate.

—¡N-no hice nada! ¡Tú fuiste quien arruinó mi pijama!

Oscar gruñó antes de tirar el brazo de Bianca con más fuerza.

—¡Discúlpate!

—¡Estás loca! A-ay…—El chico comenzó a gritar cuando su esposa puso una pierna encima de su espalda. A pesar de los gritos, Oscar Durán no se dejó persuadir.

—Dis-cul-pa-te.

—¡Ya, está bien! ¡P-perdón! ¡N-no lo volveré a hac
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP