—¿Podemos jugar a los dinosaurios?
—¡Por supuesto! Termina tu desayuno y lo haremos inmediatamente. De hecho, revisé el clima para hoy y podría estar un poco soleado. Podríamos ir al parque… si tu padre lo permite.
Inmediatamente las miradas se dirigieron al pelinegro, la de Leo luciendo amenazante.
—C-claro que sí… pero no se queden mucho tiempo si está helado. Les dejé dinero en un lugar secreto que solo Cristal conoce.—Leo bufó.—Para que compren algún postre y…—Liam repasó todo mentalmente.—