—Sabes que no me importa lo que digas, soy tu madre y yo mando. Además, ¡es tu comida favorita! —Habló jocosa mientras se acercaba a su hijo.— Está todo preparado, es una chica responsable y muy buena con los niños. Fue el mejor puntaje de su generación —relató mientras acomodaba unos mechones en el cabello de Liam.
—No me importan sus tontos puntajes, solo debe tratar bien a mi hijo y ya.
—Lenguaje.
El pelinegro rodó los ojos.
—En serio, ¿fui mala persona en mi vida anterior como para merecer