El tiempo para Amir se quebró en un zumbido blanco, allí entre las piernas de su diosa, el brillo húmedo de una esfera coronada por cabello negro asomaba y, a su alrededor, todo era un chisporroteo, como el de una radio mal sintonizada, no había arriba ni abajo, solo ese latido ajeno y propio, hasta que la voz de Olivia perforó la estática.—¡Amir, haz algo!El grito fue más temor que dolor, y eso, precisamente, desconcertó a Olivia… no dolía, sentía puntadas sordas en la cadera, una presión honda en su bajo vientre, un calor que iba y venía, pero no el filo cruel que la había desgarrado años atrás, aun así, el miedo estaba a punto de tomarla al completo, y fue cuando Amir la vio, sus miradas se encontraron y, en la cabeza del CEO, algo hizo clic.Amir no era médico, y jamás había presenciado un parto, y, sin embargo, un mapa antiguo se desplegó dentro de él con la limpieza de una orden, una memoria heredada, un hábito inscrito en la sangre, algo que despertó por solo ver el rostro de
Leer más