Pero la marea de ideas irracionales continuaba ahogando a Theo, ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Quién?, Veía escenarios falsos desfilar ante sus ojos con la claridad de un recuerdo, se vio siguiendo a un desconocido por una calle sin nombre, empujándolo contra un muro, diciendo algo terrible entre dientes, mientras enterraba un gran cuchillo en su pecho, buscando producir el mismo dolor que él sentía, se vio perdiéndolo todo por una furia que no le pertenecía. Y en medio de ese remolino algo pequeño surgió,