Julieta no tuvo que pensar demasiado en sus opciones, ni mucho menos en lo que le diría a Theo, pues el panorama para ella no era nada favorable, solo hacía falta verla allí, en aquella cárcel de máxima seguridad, cuando ni siquiera había comenzado un juicio en su contra, y todo era bajo una medida cautelar, la Fiscalía había señalado de qué ella podía darse la fuga o incluso intervenir con la investigación, entonces solo le quedaba esperar un juicio que, aún ni siquiera tenía fecha, tras las r