El sol de un nuevo día iluminaba el cielo, Olivia dormía, y al fin, luego de una exhaustiva revisación, sus hijos estaban en la misma habitación junto con su madre, en tres pequeños cuneros, por palabras propias de los médicos, se le había notificado a Amir, que el embarazo casi había llegado a término, por lo que los trillizos no requerían la atención de una incubadora, y estaban en óptimas condiciones, al igual que su madre, además algo que los médicos también le habían aclarado a Olivia, ant