SOPHIE Me quedo inmóvil. No es una quietud consciente, es el cuerpo el que se apaga por unos segundos, como si no pudiera procesar lo que acaba de pasar. El aire se me queda atrapado en el pecho y tengo que recordarme respirar. Mis dedos se aferran a la tela de la bata, recién ahora consciente de lo poco que me cubre, de lo expuesta que estoy, no solo físicamente sino por dentro. Roger. El hombre que estuvo frente a mí hace apenas unos segundos no se parece al Roger que conozco. O al que creí conocer. Su voz dura, su mano cerrándose alrededor de mi brazo, la forma en que habló de mí como si fuera algo que podía llevarse, mover, reclamar… todo eso se superpone en mi cabeza sin orden, sin lógica. Me cuesta unir esa imagen con el hombre que me hablaba de futuros tranquilos, de estabilidad, de empezar de nuevo. No lo reconozco. Y eso me asusta más que el gesto en sí. Siento la presencia de Chris a mi lado todo el tiempo. No me toca, pero está ahí, firme, como un muro silenci
Leer más