58.
ROGER
La casa huele a pasado.
No es mi casa, nunca lo fue, pero cada rincón parece conocerla mejor que yo. La herencia de su madre conserva ese perfume antiguo, a madera cerrada y flores secas, como si el tiempo se hubiera detenido esperando que Sophie regresara definitivamente. Camino por la sala con pasos erráticos, las manos temblándome, el pulso todavía desbocado por la escena con Marshall. Por Chris. Por ella.
No puedo sacármela de la cabeza.
La veo una y otra vez, parada en esa en