56.
CHRIS
Me despierto antes que ella.
No porque haya dormido bien, sino porque mi cuerpo todavía no sabe confiar del todo en la calma. Abro los ojos despacio, como si temiera que al moverme demasiado este momento se rompa, y lo primero que veo es a Sophie dormida a mi lado. Está de costado, el rostro relajado, una mano cerca de la almohada, el cabello desparramado con ese desorden íntimo que solo existe cuando alguien se siente a salvo.
Me quedo quieto.
Respiro con cuidado.
La luz de la maña