SOPHIE Voy y vengo.Mi cuerpo se apaga por momentos, como si alguien bajara un interruptor, y luego una contracción me arranca de ese lugar oscuro y blando donde no duele nada y me devuelve de golpe a la realidad. A esta sala. A este ruido. A este dolor que no se parece a nada que haya sentido antes.Todo se fue al carajo en cuestión de minutos.Hace nada estaba caminando por una casa nueva, pensando en el futuro, y ahora estoy acá, con cables pegados al cuerpo, luces blancas sobre mi cabeza y voces que me hablan como si vinieran desde muy lejos. Estoy a nada… a nada de tener a mi hija en brazos. Esa idea es lo único que me mantiene consciente.Respiro. O eso intento.—Sophie, mírame —dice alguien—. Respira conmigo.Quiero decir que sí, que lo hago, pero otra contracción me parte en dos y el sonido que sale de mí no parece humano. Me arqueo, me agarro de las sábanas, del borde de la camilla, de lo que sea. Siento el vientre duro, tirante, como si mi cuerpo se estuviera rompiendo desd
Leer más