106.
CHRIS
Estoy solo cuando ocurre. Otra vez solo, como si el hospital tuviera una forma cruel de devolverme siempre a este punto exacto: una silla, un silencio espeso, mi corazón latiendo demasiado fuerte dentro del pecho. No sé cuánto tiempo pasa. El reloj dejó de importarme hace horas. El tiempo acá adentro no funciona como afuera; se estira, se encoge, se burla de uno.
Escucho pasos.
Levanto la cabeza casi por reflejo, con ese miedo constante de que cada persona que se acerque traiga una notic