SOPHIE Mis ojos parpadean lentamente mientras la luz tenue de la habitación me golpea. Todavía me siento débil, como si el mundo entero se moviera demasiado rápido para mí, como si cada respiración requiriera un esfuerzo consciente y medido. Miro a mi alrededor y lo primero que veo es a Chris. Está inclinado sobre mí, con la frente apoyada contra mi hombro, las lágrimas corriéndole por las mejillas, la respiración entrecortada. Lo miro por un momento, y un nudo se forma en mi garganta.No puedo evitar recordar los minutos, las horas anteriores, los días de angustia, de miedo, de pensar que no iba a poder sostener a mi hija, que Max iba a perder a su madre, que Chris iba a perder a su esposa… Todo lo que viví, todo lo que sentimos, el dolor y el terror, todo viene de golpe a mi memoria. Me doy cuenta de que por un instante me había dado por vencida. Por un instante, cuando el mundo parecía oscurecerse y la debilidad me consumía, sentí que todo se iba, que la muerte se llevaba mi fuerz
Leer más