No hubo citación formal.No hubo aviso previo.Solo el golpe.Llegó al amanecer, cuando el territorio aún estaba envuelto en ese silencio gris que antecede al día. Kael lo sintió antes de oír nada: un cambio en el aire, una rigidez distinta, como si la manada entera estuviera conteniendo la respiración.Nairo se irguió dentro de él.Ya saben.Kael no respondió.No hacía falta.La puerta de la casa alfa se abrió sin ceremonia.Tres miembros del consejo entraron.No esperaron invitación.Eso, por sí solo, ya era una declaración.Amelia lo sintió desde donde estaba, aún en su casa. El vínculo vibró con una sacudida seca. No dolor, pero sí alerta. Sus ojos se abrieron de golpe.—Kael…Astrynn se tensó.Algo va mal.Y no estaban equivocadas.Kael no se movió cuando los vio entrar.Se mantuvo de pie, firme, sin adoptar postura defensiva.Alfa.Presente.El anciano principal habló sin rodeos:—Has roto el protocolo impuesto por el consejo.No pregunta.Acusación.Kael sostuvo su mirada.—Sí.
Leer más