Kael lo sostuvo… hasta que dejó de poder hacerlo.
No fue inmediato.
No fue dramático.
Fue peor: fue progresivo.
La noche cayó sobre la manada con una quietud engañosa. Nadie hablaba en voz alta de lo ocurrido en la asamblea, pero todos lo sentían. La orden del consejo flotaba en el aire como una cuerda tensa.
Distancia.
Control.
Supervisión.
Palabras vacías frente a lo que realmente estaba pasando.
Kael se mantuvo en la casa alfa durante horas. Revisó mapas. Reorganizó guardias. Dio órdenes inn