La noche de la Asamblea de Sangre llegó acompañada por lluvia.
No una tormenta feroz, sino una llovizna constante que cubría Luna de Plata como un velo gris. El bosque entero olía a tierra mojada y tensión. Las antorchas alrededor del círculo central ardían con dificultad bajo la humedad, lanzando sombras largas sobre los rostros reunidos.
Toda la manada estaba allí.
Guerreros.
Ancianos.
Familias enteras.
Incluso los cachorros permanecían extrañamente callados, conscientes de que algo important