Demian Stuart Catalina aprieta las fotografías entre sus dedos hasta arrugarlas.—Nos usaron —dice con frialdad—. Te usaron a ti… y jugaron con nuestro hijo.Levanta la mirada hacia mí, ya no furiosa, sino peligrosamente calmada.—Esto no se va a quedar así, Demian. Si creyeron que el miedo nos iba a paralizar, se equivocaron.Camina hacia el teléfono del escritorio tomándolo luego lo extiende en mi dirección.—Vas a mover cada contacto que tengas. Abogados, seguridad, prensa si hace falta. —Hace una pausa antes de añadir, con voz firme: —Y Denn va a saber la verdad. Prefiero su enojo a seguir viviendo bajo amenaza Demian y si nuestro hijo se pone pesado contigo lo vas a soportar con una linda sonrisa en tus labios ¡Entendido ¡—Mi amor, haré lo que me pidas —murmuro mientras busco sus caderas; necesito sentirla cerca—. Perdóname, pequeña.—Demian… —suspira, aún tensa— sigo molesta contigo. Hace una pausa breve antes de soltar lo que realmente le duele. —Por tu silencio, Mariana ah
Leer más