Denn Stuart
La noticia no llega como un golpe. Llega peor. Llega despacio… y se instala.
Fabio. Mariana. Un anillo.
Aprieto la mandíbula mientras el aire se me queda atrapado en el pecho. No debería sorprenderme. No después de todo lo que pasó. No después de haberla dejado sola en medio del incendio. Y aun así, algo dentro de mí se rompe con una calma aterradora.
Así que esto es perderla de verdad.
No hay rabia. No hay gritos. Solo una punzada honda, silenciosa, que me recuerda que fui yo quie