Denn Stuart
Mariana… mi amor.
El pensamiento se clava como un puñal. No puedo seguir caminando sin rumbo, no puedo quedarme con esta imagen quemándome por dentro. Me detengo en seco en mitad de la acera, el ruido de la ciudad pasa a través de mí sin tocarme.
Si no está con Raquel… si dejó su teléfono… si desapareció sin avisar…
Algo está mal.
Saco el móvil con manos temblorosas y marco el número que juré no volver a usar por nada del mundo. Dudo apenas unos segundos antes de llevarlo al oído.