Aimunan En la oscuridad líquida de la laguna, la voz del Amo del Agua era una vibración que resonaba en mis huesos. —Dicen que vienes de un linaje antiguo, Aimunan. Respeto los linajes de verdad. —Su risa, un gorgoteo profundo, se acoplaba a las burbujas de un punto de ebullición invisible. Su rostro, una masa de escamas irisadas y colmillos, se acercó, olfateando mi esencia—. Pero eres una mujer. Tu ancestro aún no ha pasado ciertos umbrales, y aun así, ¿te arriesgas? —El mundo ya no es lo que vivieron ustedes —respondí, sintiendo el frío glacial del agua en contraste con el ardor de su presencia—. Ha cambiado hasta en su olor. Las praderas, las montañas, los tepuyes y las aguas... todo es diferente, más hermoso, más complejo. —Sí, sí, pero el olor humano es putrefacto. Ya no hay inocencia. —Exactamente —mi voz era un susurro determinado—. Si estoy aquí, es porque quiero devolver la dignidad, el respeto y el legado de los ancestros. Me cuestionan los dones y la lealtad. ¿Qué mej
Ler mais