CONTRATO CON MI ENEMIGO OCULTO"
—Di mi nombre, Marissa —gruñó la voz de Victor. En la pantalla, tiró del cuerpo de ella con fuerza contra su pecho, aumentando el ritmo de sus embestidas y obligándola a soportar todo su peso contra el escritorio—. Di a quién le pertenece esto.
Marissa sacudía la cabeza con desesperación de un lado a otro; sus dedos arañaban frenéticamente la madera de caoba buscando dónde sostenerse mientras se dejaba llevar por la ola de puro placer—. ¡Ah... hmmm... maldición...!
Victor se inclinó más cerca de sus labios, sin dejar de moverse cada vez más rápido y duro—. Dije que digas mi nombre, nena.
Ella asintió—. ¡Vic... Victor! —consiguió ahogar, luchando por recuperar el aliento mientras su voz se quebraba en un gemido alto y tembloroso—. Victor... por favor... no pares. Sí... Dios, Victor, justo ahí... me voy a venir —gritó Marissa. Sus dedos se clavaron contra la madera mientras jadeaba con fuerza, con los labios entreabiertos mientras tomaba bocanadas de aire agudas y desesperadas—. Tómalo todo... quítale todo a él...