DISCULPA, el padre soy yo
Awa tiene un grave problema... Fue diagnosticada con personalidad obsesiva y está obsesionada con su exnovio con el que deseaba tener hijos y que, sin dudarlo, le fue infiel.
Tiene una orden de alejamiento, que no ha logrado cumplir, por lo que se ha convertido en una asidua visitante de la comisaría de policía.
Vico también tiene un problema... Aparte de ser el mejor amigo de Awa, a quien debe constantemente sacar de la comisaría de la policía; no le ha contado a sus padres que es gay y ellos desean que se case pronto y que tenga un hermoso heredero y, para más inri, que sea varón, ¡por supuesto!
Milo no tiene problemas evidentes, ni vela en este asunto; pero por cosas del destino, o por la obsesión de Awa, la termina conociendo y ella en segundos le vuelve la vida patas arriba.
A Awa se le ocurre una idea increíble que involucra a su amigo Vico y que, según sus cálculos, solucionará el problema de los dos, solo que no contaba con conocer a Milo y con que una sencilla inseminación artificial, al final, no fuera tan sencilla como ella creía, ni tan artificial...
No te pierdas esta loca y hermosa historia, con dos amigos, un ginecólogo increíblemente guapo y millonario; muchos enredos, aventuras, humor, romance, amor, malentendidos, bebés, pañales y biberones por doquier.