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La Esposa del Multimillonario Vuelve de la Muerte

La Esposa del Multimillonario Vuelve de la Muerte

Para Briar Prescott, casarse con Adrian Sterling por amor era un sueño hecho realidad. Pero él se casó con ella por un heredero. Briar creía que podría ganarse el amor incondicional de su distante y frío esposo, pero pronto descubrió la verdad. Él nunca la vio como su compañera. La eligió con un único propósito: dar a luz al heredero del imperio empresarial Sterling. Al enterarse de esto tras quedar embarazada, Briar se sintió traicionada. Finalmente, tomó una decisión que su madre, quien hizo todo lo posible para que el matrimonio se concretara, la habría matado. Huyó, pero lamentablemente sufrió un accidente fatal. Cinco años después, regresó con otro nombre, exitosa, cruel y ya no era la mujer que Adrian había rechazado. Pero Adrian no podía creer la devastadora verdad. Su esposa estaba viva. Y no solo eso, el niño que tenía con ella se parecía a él y llamaba papá a otra persona. Ahora, el multimillonario de corazón frío que una vez pisoteó el amor, debe luchar por la mujer que ya no lo quiere y por un hijo cuya existencia desconocía.
Romance
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Después de mi muerte, mi marido empezó a amarme

Después de mi muerte, mi marido empezó a amarme

Sin ningún pudor, mi esposo llevó al velorio a su primer amor, a quien nunca dejó de recordar, después, ambos tuvieron relaciones en la que había sido nuestra cama. —Por fin, ya no tendré que ver a esa mujer —dijo ella, con satisfacción. —Araceli, ¿por qué no has vuelto? —preguntó él más tarde, aferrándose a mis cosas. Parecía haber olvidado que fue él quien, con sus propias manos, me condujo a la muerte aquella noche, cuando me extrajo toda la médula ósea para dársela a su primer amor, sellando así mi destino y el de la vida que llevaba en mi vientre.
Cuento corto · Romance
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Perseguida Hasta La Muerte

Perseguida Hasta La Muerte

Danori Valeriano
Nina una chica de 22 años con muchos problemas, pero no se deja vencer por ellos, su valentía será puesta a prueba. Ella quiere huir del dolor pero se dará cuenta que es mejor enfrentar todo sin temor alguno. ¿Tú qué harías si un mal hombre te ataca? Ser mujer no es fácil y Nina lo dejará claro. Se vale llorar, reir, huir, lastimar pero jamás dejarse vencer.
Romance
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Después de mi muerte, mi ex lloró frente mi tumba

Después de mi muerte, mi ex lloró frente mi tumba

El día que Yolanda Flores finalmente regresó al país, Mateo Guzmán no volvió a casa en toda la noche. Al día siguiente, vi en sus historias de redes sociales dos manos entrelazadas y el rostro inocente de Mateo mientras dormía. Cuando llegó a casa, me arrojó bruscamente sobre la mesa los papeles de divorcio y me dijo: —Desde el principio ocupaste el lugar que le correspondía a Yolanda. Ahora que ha regresado, es hora de que te marches. Esto no me importó, al fin y al cabo, ya no me quedaba mucho tiempo de vida. Que le diera a quien quisiera el título de señora Guzmán. Poco después mi vida llegó a su fin. Mateo lloró, desesperado, y, arrodillado frente a mi tumba, me prometió que jamás volvería a tomar la mano de otra.
Cuento corto · Romance
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Mi hija llamó a mi ex después de mi muerte

Mi hija llamó a mi ex después de mi muerte

Cinco años después de mi muerte, mi hija Isabel decidió llamar a Alejandro. Con voz titubeante, le preguntó. —¿Quieres a mi mamá? Isabel buscaba respuesta a aquella frase que había encontrado en mi diario: «Alejandro Núñez, ¿me quieres?» Para su sorpresa, la voz al otro lado del teléfono respondió con sarcasmo. —¿Acaso tu madre te pidió que hicieras esto? ¿Cómo puede usar a su propia hija de esta manera? Vaya mujer más coqueta. Ya está con tu padre, ¿y, aun así, quiere reavivar una vieja llama conmigo?
Cuento corto · Romance
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Después de Que el Alfa Fingió Su Muerte, Corté el Vínculo de Compañeros

Después de Que el Alfa Fingió Su Muerte, Corté el Vínculo de Compañeros

Desde que perdí a Carlos, mi Alfa, en una brutal pelea contra unos forasteros despiadados, había estado criando a nuestro pequeño hijo, Felipe, completamente sola. Mi antigua manada había estado presionándome para que tomara un nuevo Alfa, con la finalidad de que Felipe y yo tuviésemos protección. Pero realmente creí que mi vínculo de compañero con Carlos era inquebrantable. Entonces, durante la ceremonia de Luna de Sangre, en el quinto aniversario del «sacrificio» de Carlos, escuché por casualidad a su padre, el viejo Alfa Marco, despotricando contra el silencioso hermano gemelo de Carlos, Román. —¡Carlos! ¡Maldito lobo! ¡Fue Román quien cayó en el Acantilado de la Luna de Sangre hace cinco años! ¡Él era el que estaba maldito! ¿Fingiste tu muerte y viviste como Román, para proteger a Alicia? ¡Le mentiste a toda la manada, a tu compañera sagrada y a tu propia sangre! ¿Valió la pena? Durante cinco años, Elena ha criado a Felipe desde que era un cachorro, completamente sola. Le diste a tu supuesto «sobrino» un «padre» falso, pero ¿alguna vez pensaste que el día que te pusiste la máscara de Román, Felipe perdió a su verdadero padre para siempre? Sentí como si un rayo me hubiera alcanzado. Después de que Carlos «había muerto», Román había sido el tío devoto, «cuidando» de Felipe y de mí. Nunca imaginé que era Carlos disfrazado. ¡¿Hizo todo eso solo para proteger a Alicia, la compañera destinada de Román, que ya estaba embarazada?! Esa noche, bajo la luna brillante, me escabullí y le envié un mensaje a mi primo, el Beta Jefe de la Manada Luna Plateada: «Dile al Alfa Luciano que yo, Elena, acepto su propuesta de cortejo.»
Cuento corto · Hombres Lobo
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Muerte al rey Agustín XII

Muerte al rey Agustín XII

YolvirVF
Era primavera del año 1920 en Francia, los árboles se adornaban de nuevas hojas verdes y de hermosas flores todas con sus diferentes colores, el sol que hacía te secaba la garganta pero además te aportaba mucha vitamina D… y ahí me encontraba yo. Anett Deschamps, hija del soldado del rey Robert Deschamps y la criada de la reina Clarissa Deschamps, crecí en la soledad de una pequeña casa pero con aires grandes de amor, mi familia era pequeña pero muy amorosa, me daban lo que yo quería con mucho esfuerzo pero me exigían que estudiara mucho para ser alguien importante, hasta que un día sucedido lo que menos esperaba lo cual trajo que toda mi vida se pusiera patas arriba. Pero adivinen qué, mi espíritu es el de una persona valiente, soy una líder y quiero venganza, quiero hacerle entender a la persona que me sacudió mi vida que aún sigo de pie y que me vengare de el o ella cuésteme lo que me cueste, ya que llegado el momento de poner un alto a las injusticias de mi pasado y hacer justicia por mi propio nombre.
Romance
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Solo La Muerte Es Libertad

Solo La Muerte Es Libertad

El día que me diagnosticaron cáncer, mi esposo me dio una cachetada. —¡Eres una malvada! ¡Hasta eres capaz de inventar que tienes cáncer solo para dar más lástima que tu hermana! Mi hijo gritó: —¡Mi mamá es horrible! ¡La odio! No lloré ni hice un drama. Guardé los resultados de los estudios sin decir nada y elegí una tumba para mí misma. En quince días me iré de esta ciudad para morir en paz en otro lado. Ni siquiera van a tener la oportunidad de arrepentirse.
Cuento corto · Romance
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Mi Muerte Fue Su Peor Castigo

Mi Muerte Fue Su Peor Castigo

Hacía muy poco que me había casado con Alberto Aguirre, el heredero de una de las familias más poderosas de la capital. Y ahora, era él mismo quien me llevaba a firmar el divorcio. Me quedé paralizada en mi sitio, mientras a mi alrededor sus amigos se burlaban de mí sin molestarse en disimularlo. —Alberto, ¿de verdad te casaste con Sandra y ahora te divorcias solo porque te lo pidió Beatriz? —¡Ja, ja! Miren cómo se quedó Sandra. No me vayan a decir que se va a poner a llorar. Pero Alberto ya tenía rodeada por los hombros a su hermana adoptiva, Beatriz Cortes, y le habló con ternura: —Ahora sí me vas a regalar una sonrisa, ¿verdad? Beatriz dejó escapar una risita y, por primera vez, una sonrisa asomó en su rostro siempre frío. Quise ir a pedir explicaciones, pero mis tres hermanos mayores me sujetaron con fuerza. El mayor, Jorge Nogueda, presidente de una gran empresa, frunció el ceño. —Beatriz solo sonríe cuando Alberto la hace reír. Ten un poco de vergüenza. El segundo, Miguel Nogueda, un actor famosísimo, me empujó hasta tirarme al suelo. —Su vida ya ha sido bastante desgraciada. Tú lo tienes todo; puedes vivir sin ese hombre. El tercero, Ángel Nogueda, profesor de biología, endureció el gesto. —Alberto siempre debió casarse con ella. Deja de interponerte entre los dos. Me metieron a la fuerza en el auto y no me dejaron arruinarle el momento a la mujer a la que siempre habían puesto en un pedestal. Entonces, el sistema, que llevaba muchísimo tiempo sin aparecer, por fin volvió a activarse. [Anfitriona, se ha detectado que la misión ya fue completada. ¿Desea regresar de inmediato al mundo real?] Sentada en el asiento trasero, contemplé la calle por la ventanilla con una amargura tan honda que casi me arrancó una carcajada. La farsa melodramática que había mantenido para cumplir aquella misión por fin terminaba. A partir de ese momento, ya no pensaba seguirles el juego en ese enredo de amores y rencores.
Cuento corto · Imaginación
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No me salvaste al saltar y te arrepientes ahora de mi muerte

No me salvaste al saltar y te arrepientes ahora de mi muerte

Mi prometido fue un piloto de globos aerostáticos, y su primer amor insistió en arriesgarse, volando a gran altitud. De repente, hubo una fuga de helio en el globo. En un momento crítico, mi prometido tomó el paracaídas doble y saltó con su amante. —Estoy embarazada de tu hijo, ¿puedes llevarme primero? —le pedí con lágrimas en los ojos. —¿Ahora es el momento adecuado para los celos y las bromas sobre un embarazo falso? Mariana tiene acrofobia, pero tú sabes saltar en paracaídas. Te esperamos abajo —me reprendió. Él sacudió mi mano con fuerza, sin preocupación alguna, y saltó con su amante. Pero no se dio cuenta de que el único paracaídas que me quedaba había sido intencionalmente pinchado por su amante. Yo, con el bebé en el vientre, salté desde la altura.
Cuento corto · Romance
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